LA MOLÉCULA DE PROMETEO

Por: Ángela López.

“Cuando Zeus le prohibió el fuego a los seres humanos, el Titán Prometeo decidió robarlo para  devolvérselo nuevamente a la humanidad, como consecuencia Zeus aprisionó a Prometeo a una roca en el Cáucaso, infligiéndole por siglos un inconmensurable dolor al inmortal Titán”.  Este benefactor mitológico amaba tanto a la humanidad que, estuvo dispuesto a hacer a un lado su propio bienestar con el propósito de que las personas no volvieran a vivir bajo el dominio de la oscuridad o a sufrir el rigor del frio. “¡Así es el amor…eclipsa al odio, desnuda al miedo, consuela a la angustia, le da conciencia al ego y desconoce los juicios, ya que solo conoce la compresión! Definitivamente, los actos de amor no necesitan traducción, simplemente son un lenguaje universal”.

Cierto día, en la secundaria, mientras mis compañeras leían el horóscopo, una de ellas me preguntó: “¿Cuál es tu signo?”. Al decirle que no sabía, ella inquirió por mi fecha de nacimiento, y una vez la supo, me fue diciendo con un ligero tono desaprobatorio: “hmm… eres Géminis, tienes dos caras, una buena y una mala”.  En realidad, me asusté, pues no quería ser del “equipo maldad”.  Además, también tenía presente aquellos conceptos del “infierno” y  del “cielo” que tan fervorosamente me habían enseñado mis padres.  Paradójicamente, con el tiempo, fueron estos temores los que huyeron aterrorizados de mi mente. No obstante, creo que tanto tú como yo, sin importar el signo zodiacal, la creencia religiosa (o no religiosa), tenemos algo de “Géminis”, somos seres complejos y contradictorios con la opción de elegir. Y aunque creas que el comportamiento humano solo puede vestirse de “negro o blanco”, la verdad es que tu espíritu no es monocromático.

He aquí uno de los colores que sería el último grito de la moda para tu salud emocional:

(B) rillar como inestimable

(O) ro por la

(N) atural y

(D) adivosa forma de

(A) mar a los

(D) emás.

Si no queremos que el gran Prometeo se arrepienta de su sacrificio a favor de la civilización humana, debemos recurrir a las razones por las que somos catalogados como “seres civilizados”, a saber: la bondad, el perdón, la gratitud y el afecto. En el año 2008, tras recibir el galardón de Ciencias Sociales en la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias, el filósofo Tzvetan Torodov mencionó en su discurso que, el  ser civilizado no significa haber cursado estudios superiores o haber leído muchos libros, sino ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos”. Entonces, me pregunto, ¿es posible que hayamos abandonado las prácticas antiguas del Salvajismo y la Barbarie, para darle paso a una moderna forma de crueldad llamada Indiferencia?

En una Tierra erosionada por la Indiferencia, es momento de devolverle “la humanidad” a esta civilización por medio de la molécula A2B (dos átomos de Amor y uno de Bondad).  Recuerda, nuestras huellas digitales son diferentes para que recordemos que somos seres únicos; sin embargo, la forma de nuestros corazones es igual para que recordemos que estamos unidos por la misma capacidad para amar.

WWW.ANGELALOPEZ.CO

 

 

 

 

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